jueves, 5 de septiembre de 2013 | By: Unknown

¿Qué es la fe?

1  Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve.  2  Gracias a ella fueron aprobados los antiguos.  3  Por la fe entendemos que el universo fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo visible no provino de lo que se ve.  4  Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio más aceptable que el de Caín, por lo cual recibió testimonio de ser justo, pues Dios aceptó su ofrenda. Y por la fe Abel, a pesar de estar muerto, habla todavía.  5  Por la fe Enoc fue sacado de este mundo sin experimentar la muerte; no fue hallado porque Dios se lo llevó, pero antes de ser llevado recibió testimonio de haber agradado a Dios.  6  En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan.  7  Por la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor reverente construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe.  8  Por la fe Abraham, cuando fue llamado para ir a un lugar que más tarde recibiría como herencia, obedeció y salió sin saber a dónde iba.  9  Por la fe se radicó como extranjero en la tierra prometida, y habitó en tiendas de campaña con Isaac y Jacob, herederos también de la misma promesa,  10  porque esperaba la ciudad de cimientos sólidos, de la cual Dios es arquitecto y constructor.

Hebreos 11:1-10  


Hebreos 11:1 nos da una definición de la palabra fe, la cual no es sino un término teológico para denominar la confianza que tenemos en Dios. Así de simple, tener fe es creer lo que Dios nos dice.

Las leyes de la naturaleza nos dan certezas, son confiables porque hemos visto cómo se cumplen, sin cambiar arbitrariamente. Tal vez no entendamos cómo funcionan, pero podemos confiar. Sabemos que el sol sale a determinada hora aunque no lo veamos. Sabemos que si sembramos arroz, cosecharemos arroz, y no papas o tomates. Sabemos que si lanzamos una piedra, esta caerá, aunque no conozcamos la ecuación de la ley de gravedad. De la misma manera, podemos confiar en Dios, pues es él quien sustenta todo (Hebreos 1:3).

Tener fe es confiar en que Dios cumple todo lo que promete, y actuar de acuerdo con esa confianza. Esa fe asegura nuestra salvación.

vv. 2-3 Los antiguos confiaron en Dios y le obedecieron, sus obras evidenciaron su fe.

v.4 Abel confió en Dios y le entregó lo mejor, su ofrenda puso en evidencia su fe.

v.7 Noé confió en Dios e hizo todo lo que él le ordenó. Así salvó su vida y la de toda su familia. Su obediencia puso en evidencia su fe, y los que no creyeron fueron condenados. Noé fue el único hombre justo de su generación.

¿Estamos creyéndole a Dios? ¿Qué está poniendo en evidencia nuestra fe? Tener fe no es solo creer que Dios existe y que la Biblia es su palabra. ¡Tener fe es confiar en lo que Dios dice!

vv.8-10 Abraham confió en Dios y en sus promesas. Salió de su país natal en pos de la tierra prometida. Por su fe, su descendencia recibió la herencia que Dios le había ofrecido. Nosotros esperamos otra herencia, aspiramos a la salvación eterna.

v.6 Si no confiamos en que lo que Dios nos dice es verdad, ¿cómo podremos agradarle?

La mayor prueba de nuestra confianza en Dios es amarlo con todo nuestro ser y amar a nuestros semejantes como Cristo nos amó. Nuestra capacidad de amar pone en evidencia nuestra fe. ¿Cuánto ha aumentado nuestra capacidad de amar desde que empezamos a seguir a Cristo? ¡Preguntemos a las personas que nos rodean!

0 comentarios:

Publicar un comentario